La obesidad

  Cuando hablamos de obesidad podemos pensar que se trata de un problema meramente médico. Sin embargo, la obesidad es un trastorno complejo en donde intervienen múltiples factores. En ocasiones, muchas de las variables que contribuyen a la obesidad son de tipo psicológico y cultural.  Cada vez más se asocia la delgadez a símbolos de control, éxito y competencia personal y en contra, se suele asociar la obesidad a síntomas de dejadez, falta de voluntad e incultura. Cada vez más,  nos sentimos con más presión social para adelgazar, especialmente las mujeres, quienes corren un riesgo más algo de padecer cualquier tipo de trastorno de alimentación y de la imagen corporal. Ser obeso, actualmente lleva consigo un estigma que sólo provoca el malestar general de la persona y la no aceptación social. Cuando pensamos en obesidad damos por sentado que la causa principal es la ingesta en exceso, vamos,  comer demasiado. Sin embargo, no todas las personas obesas comen grandes cantidades de comida, ni todas las personas delgadas comen con moderación. Incluso nos podemos encontrar con personas que están constantemente a dietas incapaces de mantener un peso adecuado. De hecho, hay grandes diferencias a la propensión y a la resistencia en la acumulación de depósitos de grasa. Es evidente que la modificación de los hábitos alimentarios y la actividad física son esenciales para bajar y mantener un peso adecuado, sin embargo, considerar los aspectos psicológicos independiente a este proceso de salud es un error. Justamente, los aspectos psicológicos juegan un papel decisivo y determinante en la producción y en el mantenimiento de la obesidad siendo uno de los aspectos más olvidados en los tratamientos contra la obesidad.

Aspectos psicológicos frecuente en  la obesidad

La obesidad suele estar asociada a grandes problemas médicos que pueden afectar seriamente  a la calidad de vida como pueden ser enfermedades cardiovasculares, diabetes,  hipertensión…. pero además suelen estar asociadas con depresión, ansiedad, distorsión de la imagen corporal y  con trastornos de la alimentación. Vivimos en una sociedad que cada día es más dura con las personas obesas estigmatizándolas.  Las personas obesas se suelen sentir con baja autoestima, suelen tener dificultades para relacionarse interpersonalmente, tienen menos posibilidades para acceder a mejores puestos de trabajo y a las parejas. Dentro de las alteraciones psicológicas nos podemos encontrar con distorsiones en la imagen corporal, descontrol alimentario, trastornos de la sexualidad, trastornos de la alimentación: anorexia, bulimia, trastorno por atracón. Cada una de estas distorsiones se merecen, por su extensión e importancia, un desarrollo más amplio y así lo haremos en sucesivos post.  De momento, dejamos patente la importancia entre obesidad y los factores psicológicos que favorecen su desarrollo.

Paula Cañeque- Psicóloga

Category: Product #: Regular price:$ (Sale ends ) Available from: Condition: Good ! Order now!
Reviewed by on. Rating: